La bebé que nació prematura 16 semanas antes, pesando solo medio kilo…Acaba de celebrar su primer cumpleaños

La bebé milagrosa Amina era tan pequeña y frágil cuando nació 16 semanas antes que los médicos tuvieron que colocarla en una bolsa para sandwiches, para mantenerla en calor y por lo tanto con vida.. Amina nació muy prematura  y tan solo pesaba medio kilo.

Desde su primer segundo de vida , esta valiente bebé ha desafiado todas probabilidades y celebra ahora su primer año de vida.

La bebé, hija de Taylor Dobson había nacido con una hermorragia cerebral y un defecto cardíaco además de pesar tan solo medio kilo al llegar a este mundo.

Amina nació en febrero del 2018, ella tenía una válvula abierta en su corazón y una hemorragia cerebral; por lo que tuvieron que mantenerla en el hospital por más de 2 meses.

No lloró! llegó a este mundo sin hacer ni un ruido, y su mamá oraba para que su bebé sobreviviera.

El padre de la bebé Dahoud Maizer y su esposa, no pudieron ver a su bebita durante los primeros 3 días, hasta que se estabilizara.

Desde que nació, médicos llevaron de inmediato a la bebé a la UCI y la conectaron a cables y tubos de respiración. Su madre Taylor Dobson tenía un cuello uterino incompetente y el parto se inicio de manera prematura. “La noche antes de que naciera la bebé , me ingresaron en la sala de parto y me dijeron que tenía contracciones, pero que intentarían detenerlas utilizando magnesio durante las siguientes 24 horas”, dijo la madre.

Me ingresaron alrededor de las 5 de la tarde y mis contracciones fueron aumentando durante la noche. A las 9 am, mi doctor me hizo una ecografía y me informó del problema con mi cuello uterino. Me dijo que tenía una infección y que necesitaban sacar a mi hija a travéz de una cesárea de urgencia o de lo contrario podría también mi nena contraer está infección”.

Los médicos hicieron todo su esfuerzo para mantenerla con vida e utilizaron algo que la mayoría de las mujeres tenemos en nuestras cocinas y se utiliza en innumerables casos de bebés prematuros. A mi hija la colocaron en una bolsa de plástico para sandwiches. El material plástico imitaba las condiciones de mi útero, lo que hacía una función perfecta mientras la bebé crecía.

Con el tiempo la bebé mejoró y consiguió que los médicos le dieran el alta y pudo irse a su casa con sus padres en Chicago, solo 10 semanas después de su nacimiento. Se fué  a su casa pesando más de 1,3 kilos.

Ya en casa, la bebé mejoró de todas las maneras posibles. Anima ya no necesita ver a un cardiólogo, a un oftalmólogo ni a ningún médico especializado “, dijo su madre.

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